🤟 Lengua de Señas Colombiana
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13. Hacia una buena interpretación y buenos intérpretes

LECCIÓN N°6

HACIA UNA BUENA INTERPRETACIÓN Y BUENOS INTÉRPRETES

Muchas personas quieren interpretar a los sordos; y otras piensan que ya lo hacen, pero quizá no sea tan cierta esta última afirmación. Ahora bien, si el principal objetivo es la evangelización, como es nuestro caso, debemos enfocarnos desde el principio que este trabajo es una OBRA MISIONERA

TRANSCULTURAL.

Esto es más que decodificar signos y poder establecer una comunicación básica con personas sordas. Cuando se abre una obra misionera de este tipo, se debe aprender el idioma y los contextos culturales y de pensamiento de las personas que se quieren ganar para Cristo.

La evangelización a los sordos realmente avanzará exponencialmente cuando los misioneros, pastores o evangelistas aprendan la lengua de señas y que los intérpretes sean agentes activos de este sentir. No podemos ser guías espirituales en una cultura diferente a la nuestra sin aprender la lengua materna del campo misionero.

Lo expresado anteriormente es con el fin de motivar a los candidatos a intérpretes a que se conviertan en agentes de profundo conocimiento de los temas que atañen a la evangelización, como son el conocimiento bíblico, conocimiento teológico y lingüístico.

Conocer y poder configurar correctamente una gran variedad de señas no es suficiente para convertirnos en buenos intérpretes para la evangelización.

LA INTERPRETACIÓN

Pensando en el proceso de interpretación, quisiera poder compararlo con el hecho de verter una cantidad precisa de agua transparente y pura, desde un tazón de porcelana de baja altura a un espigado y delgado florero de cristal. Es importante que el contenido llegue sin interrupciones ni contaminación desde un recipiente a otro; de tamaño, forma y contextura totalmente diferentes. El intérprete debe ser capaz de CAPTAR EL MENSAJE desde lo verbal y no verbal del lenguaje inicial, de manera adecuada. Para esto, debe ser consciente de estos elementos y conocer los diferentes contextos donde se produce dicho mensaje.

Desde La prosodia, la gestualidad, los espacios, la semántica hasta los contextos gramaticales, sociale, stóricos y culturales sn aspes que se debe ee en ueta para que exita u correca adecuada COMPRENSIÓN DEL SENTIDO.

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esta agua pura y cristalina hasta el final del proceso.

El mensaje a entregar en la interpretación debe ser PRECISO Y SIN SUBJETIVIDADES. Como seres humanos llenos de emociones y precepciones propias, tendemos a imprimir sutilmente en la interpretación nuestros puntos de vistas o sentimientos. Esto debemos evitar cuidadosamente.

Es hora de inclinar el primer recipiente y empezar a verter.

Comenzar la RECONTRUCCIÓN DEL MENSAJE CON EL MISMO SENTIDO pero en una lengua totalmente diferente, y en el proceso INCLUIR LOS ELEMENTOS EXTRALINGUISTICOS no es tarea de principiantes; y con mayor razón cuando se trata del mensaje bíblico y teológico, el cual viene también de otros contextos lejanos al nuestro.

Después de estructurar el mensaje y reconstruirlo, vamos a intentar darle la forma del nuevo recipiente y lograr una ADAPTACIÓN A LOS NUEVOS CONTEXTOS LINGUISTICOS Y CULTURALES. cipa en ese preciso momento.

Cs

Una buena interpretación debe provocar el mismo efecto en los receptores de la lengua de llegada que el texto original hace en los lectores de la lengua de origen.

Un buen ejemplo es el poco o nulo efecto de los chistes o frases graciosas en los sordos, durante la interpretación de una predicación Llegaremos a INTERPRETACIÓN adecuada cuando se entregue un mensaje FIEL y realmente COMPLETO.

Ahora tenemos la misma cantidad de agua, igualmente pura, sin alteraciones, tomando una nueva forma y adaptándose a su nuevo contexto. Sin embargo, después de todo el proceso y de diferentes recipientes podemos decir que es el mismo líquido, que pueden disfrutar todos.

PREGUNTAS PARA EL INTÉRPRETE

Quiero llamar la atención hacia la carga semántica que puede imprimir el intérprete desde su posición frente al sordo y a la congregación, en este ministerio incipiente en la iglesia.

Llamarle "Ministerio" a la interpretación en lengua de señas a las personas sordas, puede traer consigo ciertos conceptos erróneos.

Preguntémonos...

¿Somos un Ministerio o simplemente una conexión sordo-oyente?

¿Tenemos bien claro nuestra posición de servicio y no "pastoral" con el sordo?

¿Qué percibirá un sordo cuando dos intérpretes se pelean por tenerlo en su congregación?

¿Notarán que algunas veces el aprender señas se convierte en una competencia o un negocio? ¿Qué consecuencias podría tener que la mayoría de intérpretes son mujeres?

¿Se darán cuenta los sordos que algunos intérpretes quieren lucirse y ser alabados por el hecho de manejar la lengua de señas?

CS